LA CONTRATACIÓN MUNICIPAL
¡DE AQUELLOS POLVOS ESTOS LODOS! Desde el inicio de la legislatura, en Izquierda Unida fuimos conscientes de la grave situación económica y la alta tasa de desempleo que teníamos en Piedralaves. Con el fin de regular la manera de contratar, el 3 de octubre de 2011, presentamos una moción que suponía la creación de una mesa de contratación en la que estuvieran presentes todos los Grupos Municipales y Sindicatos y que transformara la manera de emplear municipal en algo transparente y con igualdad de oportunidades para todos.
Ya desde el comienzo la cosa no empezó bien: la Sra. Moreno relegó a este grupo a que no tuviera representación en la Junta de Gobierno (integrada por la Sra. Moreno, la Sra. Gutiérrez, el Sr. García de la Iglesia , los tres por el PP y el Sr. Riesco, por el PSOE), comisión ésta que entre otras cosas, redacta y acuerda las bases de los procesos selectivos en Piedralaves.
Poco tiempo después pusimos en evidencia la problemática al presentar la moción para crear una MESA DE CONTRATACIÓN, moción que fue rechazada en pleno por el PP, argumentando que ya había transparencia suficiente en las contrataciones y que no había quejas por parte de la población.
Como consecuencia de este descontrol, hay en Piedralaves muchas “bolsas” de trabajo, con muchas listas diferentes; cada proceso origina una distinta y cuando hay una suplencia nunca sabemos a qué lista irá a recurrir la Sra. Moreno: quizás la de la biblioteca, no, mejor la del proceso de verano y si no la gusta mucho, pues tira de la general. Así siempre, los seleccionados son “a su gusto” y puede escudarse en que se ha usado esta o aquella lista porque era la que tocaba según sus propias conjeturas.
Todos estos asuntos, guste o no, pasan por la Junta de Gobierno, dónde parece contar con el beneplácito de los representantes, que aunque en minoría, deben mostrar su enfado o su objeción, pero que sin embargo poco dicen “oficialmente” aunque después quizás en otros corros traten de demostrar su oposición más rotunda (nosotros sí leemos las actas de las comisiones).
La contratación municipal debería ser un modelo de transparencia y eficacia, con una sola bolsa de trabajo pública en la que todo el mundo supiera si tiene posibilidades de ser el siguiente en trabajar. No puede ser que las listas públicas desaparezcan del tablón cuando se vaya a realizar la contratación, porque esta ocultación pone en evidencia que algo no va bien, que hay intereses o quizás pretensión en que la lista “corra” por encima de algunos y se “pare” milagrosamente en otros. Cavilaciones sobre cómo es la situación de los demás o su conveniencia para tal o cual trabajo son pensamientos que no caben en la función pública, ante la que TODOS debemos tener las mismas oportunidades, sin ningún tipo de discriminación.